Ya no hay excusas!

Las pulsaciones de mi útero son cada vez más intensas.
La luna se sincroniza con mi sangre menstrual y la de mis amigas.
Ya encontré mi vagina y mis deseos.
Me olvide de sujetadores, tampones y tollas higénicas desechables.
Depilaciones pudorosas y cremas anti-todo han pasado al registro de lo insólito,
y a mi muy personal  – pero memético – museo del horror.
Es hora de cometer acciones ováricas.

Ya no hay excusas…